VIDEITOS MANDAN

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domingo, 28 de mayo de 2017

¿CAERÁ MICHEL TEMER?



¿Está el Presidente del Brasil, Michel Temer, a punto de caer? No exactamente, pero esa pregunta, que está en boca de su pueblo y de medio mundo, define todo lo que sucede y sucederá en el futuro inmediato. Pésima noticia para un país en el que por fin, aunque tímidamente, se están haciendo las reformas indispensables para modificar un sistema que no da más de sí y que es, vaya cruel ironía, gran responsable de la podredumbre moral que ha llevado a tantos empresarios y políticos a la cárcel, y podría llevar allí a muchos de quienes hoy pretenden cambiarlo.

Hasta ahora, como parte del proceso relacionado con Odebrecht y Petrobras, no había una prueba del delito contra Temer. Se sabía que su partido era parte, en grado inferior al del Partido de los Trabajadores pero no pequeño, del mercantilismo brasileño mediante el cual política y negocios se han solapado como esferas concéntricas. Pero desde hace pocos días existen acusaciones, en base a grabaciones editadas y todavía bajo investigación, más serias. Según ellas, Temer habría estado al tanto y avalado los sobornos de la gran empresa de procesamiento de carne, JBS, a políticos, jueces y fiscales. También, según estos materiales subrepticiamente obtenidos, habría sugerido que el presidente de JBS, Joesley Batista, contacte a un político de confianza para resolver, con pagos de por medio, un asunto pendiente en una compañía eléctrica controlada por JBS.

Es pronto para saber si estos indicios acabarán conduciendo a las pruebas que permitan uno de los cuatro escenarios en los que la caída de Temer es posible: 1) Su procesamiento por el Tribunal Supremo Federal por obstrucción a la justicia y otros delitos; 2) La anulación de las elecciones de 2014 en las que Temer fue electo Vicepresidente en el “ticket” de Dilma Rousseff; 3) La destitución por vía política o “impeachment”; 4) La renuncia presidencial. Pero lo que sí está claro es que instancias creíbles del país, como el propio TSF y la Orden de Abogados de Brasil, la primera judicial y la segunda profesional, han visto razones para actuar. En el primer caso, el TSF va a seguir investigando a Temer a pesar de su pedido de anulación de un caso que nace, según él, de grabaciones tramposas; en el segundo caso, la organización en cuestión (equivalente al Colegio de Abogados de otros países) ha pedido al Congreso destituir a Temer, lo mismo que hizo en su día con Rousseff y que había hecho, años antes, con Collor de Mello.

Por tanto, las consecuencias no se han hecho esperar. La más importante es política: los aliados de Temer, es decir los muchos grupos que sostienen su gobierno en un Congreso altamente fragmentado, dudan entre darle la espalda y seguir jugándose por él. Ya tres partidos menores se han apartado (uno de ellos, el Partido Socialista Brasileño, maneja 35 diputados y siete senadores, de manera que tiene cierto peso parlamentario). Los más importantes, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (del propio presidente) y el Partido de la Social Democracia Brasileña, el de centroderecha del que el ex mandatario Fernando Henrique Cardoso es figura patriarcal, se mantienen junto a Temer. Pero este último lo hace cada vez con menos convicción y más hesitación pública.

Lo que antes no estaba en peligro, ahora lo está: la coalición que hizo posible tanto la caída de Rousseff como el ascenso del entonces vicepresidente al poder.
La segunda gran consecuencia de lo sucedido tiene que ver con las reformas. Temer hizo dos cosas significativas al asumir el mando. Anunció que en ningún caso se presentaría a las elecciones de 2018, pues se limitaría a terminar el mandato truncado de Rousseff, evitando la sospecha de que sus actos estaban encaminados a hacerse elegir estando en la Presidencia. 

Además, fue explícito en cuanto a la necesidad de reformar un sistema populista quebrado que tenía al país en recesión desde 2014 y prácticamente sin crecer desde finales de 2010, soportando niveles de endeudamiento, déficit y desempleo abrumadores.

Gracias a ello, y a que fue un gestor competente, pudo iniciar las reformas y sobrevivir a una impopularidad enorme, producto tanto del despecho de los grupos y movimientos afines a Lula y Rousseff, como del hartazgo de la sociedad con toda su clase política. La telaraña del caso Lava Jato había enredado a su partido y a grupos afines (seis ministros tuvieron que renunciar en su primer medio año de gobierno), y de tanto en tanto su nombre aparecía en los escándalos mediáticos, pero nada tenía suficiente sustancia como para poner en riesgo su coalición política y por tanto sus reformas.

Esas reformas eran tan necesarias, que cualquiera que hubiera ocupado su lugar habría tenido que llevarlas a cabo. Más fácil era que lo hiciese un presidente interino, de por sí impopular y ya mayor, que un nuevo mandatario preocupado de proteger su aprobación popular y con mucho destino por delante. Gracias a eso, Temer logró que el Congreso aprobara un techo fiscal para impedir el aumento del gasto público en el futuro; el Banco Central, por su parte, muy sintonizado con Henrique Mireilles, el ministro de Hacienda, controló la inflación, que se redujo a menos de 4,5%. Temer logró, asimismo, que la Cámara de Diputados aprobara la legislación laboral para reducir el poder de unos sindicatos que tienen el monopolio de la negociación colectiva gracias a una ley corporativista de 1943 y bajar el costo del empleo. Además, una comisión clave aprobó la reforma de las pensiones para bajar el descomunal costo que tiene el sistema provisional estatal (equivalente a 10% del PIB) en aquel país.

Todo esto, ahora, corre peligro. La reforma de las pensiones no ha llegado aún al plenario en diputados y por tanto ni siquiera está en el Senado. La legislación laboral, por su parte, sólo ha sido aprobada en una de los dos Cámaras, por tanto está a la espera de que los senadores la refrenden. Para no hablar de la reforma educativa, que está sólo en proyecto.

¿Qué sucederá? Si Temer sobrevive en la Presidencia, no está claro que tenga la fuerza para hacer aprobar lo mucho que queda de su plan de reformas. Si cae y, de acuerdo con la Constitución, el Congreso elige a su sucesor, no hay garantía alguna de que la persona escogida quiera seguir adelante con estos cambios impopularísimos y menos de que, si decidiera suicidarse políticamente dándoles continuidad, los grupos políticos de la actual coalición del gobierno lo respalden.

Hay que entender que el contexto actual es el de una agitación social masiva y violenta, en la que grupos de izquierda radicales y bien organizados han confundido, en el memorial de agravios, la corrupción de los políticos con la legitimidad de las reformas, de manera que todo ha pasado a ser parte de un mismo paquete socialmente repudiado. Hay en esto, claro está, mucho de interesado, pues los grupos afines a Lula y Rousseff están abocados a la caída de Temer (y lo estarán de su sucesor). Para ello resulta importante que las reformas no procedan. Protestar contra estas medidas es fácil siempre, pues ningún cambio costoso para desmontar el populismo es indoloro, pero hacerlo en un clima de odio contra los políticos y de impopularidad presidencial masiva lo es todavía más.

Lo que vive Brasil desde 2013 es una película de terror. Recordemos, para dar algo de orden a este magma, la secuencia. Aquel año estallan las protestas por el dinero que el gobierno está gastando en los estadios del Mundial de Fútbol del año siguiente. Rousseff, sin sospechar la caja de Pandora que está abriendo, introduce medidas a fin de reforzar el poder de los fiscales brasileños para negociar “delaciones premiadas”, acuerdos mediante los cuales se reduzca la condena o exima de juicio a quienes colaboren con la judicatura. Es entonces, ya entrado 2014, cuando la policía y los fiscales arrancan las investigaciones que llevarán, a veces por vías fortuitas, a Petrobras y las constructoras que pagaban sobornos a esa empresa y a muchos políticos a cambio de contratos de obras.

Odebrecht fue la más importante, pero no la única. Su caso ganó dimensiones abultadas cuando negoció con tres países -Brasil, Estados Unidos, Suiza- un acuerdo para pagar una multa de 3.500 millones de dólares y revelar la verdad. Se supo así que Odebrecht había pagado sobornos en 12 países por un total de 786 millones de dólares (por cierto, no todas las revelaciones han sido todavía ciento por ciento corroboradas).

Luego el caso “madre” desovó otros casos, entre ellos uno que involucra, precisamente, a JBS: la Operación Greenfield, relacionada con varios fraudes en el sistema estatal de pensiones. JBS ha negociado con los fiscales acuerdos de delación premiada (gracias a lo cual, por ejemplo, los acusadores de Temer viajaron a Estados Unidos en libertad poco después de revelar las grabaciones que le hicieron al presidente sin su conocimiento).

Es importante entender, para saber lo que está en juego, que en Brasil han campeado durante años el populismo y el mercantilismo (entendiendo por mercantilismo la colusión entre política y negocios). No se trata sólo de personajes o partidos (hay 35 inscritos) corruptos. Se trata de todo un sistema que el “lulapetismo” llevó a dimensiones impresionantes. Un instrumento fundamental de este sistema fue BNDES, el banco estatal de desarrollo, que los gobiernos anteriores (a los que Temer y su partido apoyaban, claro) convirtieron en punta de lanza de su estrategia económica.

BNDES pasó de prestar 100 mil millones de reales en 2000 a prestar 700 mil millones en 2015. Este banco compraba participación en grandes empresas brasileñas, les daba préstamos subvencionados a mansalva y las ayudaba a adquirir otros negocios, no siempre en la misma industria de sus actividades principales. Entre las empresas que recibieron estos favores del gobierno -un gobierno interesado en crear grandes campeones nacionales”, a la usanza de los “chaebols” coreanos o los “champions” franceses- estaban Odebrecht, JBS, Embraer, la propia Petrobras y muchas más. Este contubernio de política y negocios, y un vasto sistema de subvenciones sociales, permitió a los gobiernos mantener apoyo tanto en la cúspide como en la base de la sociedad durante mucho tiempo. Hasta que se derrumbó la economía, a partir de finales de 2010… y empezó el desencanto con un sistema del que distintas capas sociales eran culpables y beneficiarias, y que se había revelado como un espejismo. A ello contribuyó mucho un sistema de partidos anticuado y tendiente a la proporcionalidad que hacía de cada Congreso un bazar.

De cuántos brasileños entiendan que esta es la raíz del drama que viven dependerá también que las reformas en marcha tengan continuidad sea quien sea el presidente.

CONVERSANDO CON EL PRESIDENTE ECONOMIA

LOS GILERITOS DEL FACEBOOK



En una divertida reunión con un grupete de guapas amigas (la mayoría periodistas, debo precisar), vino a cuento el tema de los nunca bien ponderados gileritos del Facebook, esa especie de bicho masculino en continuo movimiento y baba inagotable que revolotea en tu mundo virtual para ver si le liga aunque sea un café en el mundo real.

Puedes conocerlos en persona o no haberlos visto ni en pelea de perros. Puede ser el viejo amigo de la secundaria, o ese jefe tuyo que siempre fue tan serio, o el entrevistado al que le sonreíste más de la cuenta, o algún amigo del amigo del amigo al que admitiste en tu lista de amigos en un descuido. Puede ser casado, soltero o divorciado. Incluso puede ser el novio de tu best friend (aunque en esos casos –salvo un severo caso de cinismo patológico– la cosa es más solapa… y por inbox). Pero todos tienen en común que se esfuerzan lo indecible por llamar tu atención y, con seguridad, la de medio centenar de mujeres más, porque si algo los emparenta es que les gusta la pesca de arrastre y piensan que si no le liga con una le ligará con otra.

Bueno, pues, en la mencionada reunión, después de agotar todos los temas posibles (las implicancias geopolíticas del triunfo de Macron, la guerra en Siria, la coyuntura política nacional y el ritmo de Salvador del Solar bailando un carnaval cajamarquino), las ciudadanas presentes –cuyos nombres no revelaré, pero cuyo aporte un día será valioso en las investigaciones antropológicas sobre el Machus Acosatorium, ese sucesor del Homo Sapiens que han parido las redes sociales– se pusieron a catalogar a los subespecímenes del genérico “Gilerito de Facebook” y nos encontramos, oh sorpresa, con que todititos encajan en, más o menos, las siguientes categorías.

El gilerito poeta:

Eres su musa. No se cansa de mandarte, por inbox, memes llenos de frases poéticas atribuidas a cualquier personaje de la literatura (el non plus ultra es ese, ejem, poema atribuido a Gabo y que, en realidad, escribió un ventrílocuo mexicano), de dedicarte fragmentos enteros de poemas escritos por él y, aaabvia, links de canciones de Silvio. Es tímido y su sticker favorito es aquel en el que un monigote enamorado asoma tras un muro. Si miras los muros de sus demás contactos femeninos, encontrarás el mismo monigote: todas son sus musas.

El gilerito “pon amén”

Suele elogiar con metáforas sutiles la belleza de tus ojos, el talento que despliegas en tus posts, la creatividad de tus fotos, pero siempre se las arregla para meter a Dios entre comentario y comentario. Te manda, por inbox, estampitas, cadenas de oración y lindos deseos de que tus días sean eternamente felices por la gracia divina. Su muro, el propio, está lleno de memes que siempre terminan con “pon amén si…” Nunca sabrás si te está enamorando o catequizando.

El gilerito retador

Uno de los que más abundan. Se hace el que no le interesas mucho, pero siempre está allí para darte la contra en todo. La pega de bacancito y casi todas sus bromas son guarras. Descalifica todo lo que opinas y te desafía a ver si siquiera así lo retienes en la memoria. A veces se pone grosero o mandadazo. Jura que tiene una inteligencia superior y, siempre, una opinión discrepante, pero es más predecible que un cuadrado. Cuidado, si lo maltratas, se puede convertir en un… ¡gilerito picón!, el peor de todos.

El gilerito picón

Un día fue un gilerito más que te escribía millones de mensajes, hasta que un día se hartó de tu silencio y comenzó a ponerte cosas como: “Ah, qué sobrada eres!”. De cuando en cuando volverá a ser un manso corderito a ver si le liga un “hola”, pero siempre se dejará ganar por el kraken que lleva dentro y volverá a vomitar sus resentimientos, a enamorar a tus amigas y a rajarles de ti por inbox. Un día no tendrás más remedio que bloquearlo, pero, ojo, tal vez el siguiente paso sea una orden de restricción.

El gilerito berraco

Indefenso, pero insufrible. Es ese que a la primera te pone: “Mamacita, ¡qué rica estás!” Lo curioso es que, si un día lo conoces en persona, es más tímido que un gorrión. Siempre está elogiando tus pechos, tus piernas y todo signo erótico que logre atisbarse en tu foto de perfil. Lo mejor es no responderle nunca hasta que se canse.

El gilerito arrastrado

Es tu amigo desde el primer día que entraste al Facebook. Jamás ha dejado de poner like a ningún post tuyo, así solo fuera sobre el clima en Yurimaguas. Es educadito, siempre te da la razón y en tu foto de perfil siempre serás la más bella de las mujeres aunque parezca que te has levantado de una resaca. Y, este sí, solo te escribe a ti y, quién sabe, hasta esté un poquito enamorado. Pobrecito, a veces hasta da ganas de darle bola.

El gilerito mañuco

Se diferencia del berraco en que nunca es directamente procaz, sino que siempre apela al doble sentido. Si en tu foto de perfil muestras un escote, siempre dirá que lindos se ven tus “ojos”. Es de esos que ponen, en su muro, memes de una mujer con un trasero enorme junto a un gatito casi invisible y hacen como que solo vieron al gatito. Puede ser divertido... si te gusta el humor del Chato Barraza.

El gilerito ola ke aze

Casi siempre opera por el inbox y te pone “¡Hola!” todos los días de tu vida. La mayor parte de las veces, no los conoces (sus “holas” suelen aparecer a menudo entre los mensajes filtrados), por lo que prefieres no contestar. Nunca pone más, tal vez esperando que le respondas. Nunca te enterarás de lo que quería decirte. Mejor.

Alejandro Toledo "Voy a enjuiciar a Jorge Barata


ALEJANDRO TOLEDO "LA MENTIRA DE LA ONU"- JAJAJA

PISCO PERUANO VS. CHILENO



LAS MOVIDAS Y FRAUDES DE GENEARO DELGADO PARKER

CONVERSATORIO


Genaro Delgado Parker ¿Genio o Tirano?

Michael Jackson Reportaje ABC After Life Español

sábado, 27 de mayo de 2017

jueves, 25 de mayo de 2017

Ministro Salvador Del Solar habla claro sobre racismo

ANGRY Pope Francis SLAPS Donald Trump's Hand For Touching Him

President Trump Arrives at the European Union Headquarters

LOS MODALES DE TRUMP

VIVIR EN 'CHACLA'


Por Jorge Mariátegui.-

Despertarse a las cinco de la mañana con un trinar de aves, sonreír y acomodarse para seguir durmiendo. Salir a la ventana y no ver nada, no ver nada porque la neblina desaparece el río, los cañaverales que borden al Rímac en todos los valles de la Yunga, región que puntualizo mi sabio profesor Javier Pulgar Vidal, todas las casas prendidas en los cerros frente a mi ventana, los grandes árboles que salen entre tanta maleza, todo cubierto por la espesa neblina londinense. A las diez el sol rompe las nubes y empieza a cubrir como una sábana todo el valle. A las tres un fuerte viento te esconde en tu casa, y el sol desaparece, luego en muchos días, vuelve a aparecer, y termina atrás de los grandes cerros, que señalan el Océano Pacífico.

En las mañanas las garzas reales de Villa, atraviesan el cauce del Rímac y se van volando hasta Chosica. Allí hay un matadero y un lavadero para peces, que chorrea al río y lo vuelve insalubre.

Vuelan las mariposas amarillas de hoja en hoja, y los nerviosos colibríes vuelan y se posan en todas las flores que orillan en el Rímac. La falta de alimento ha permitido que los "guardacaballos" aves negras de largas colas, introduzcan sus largos picos, en las bolsas de basura. Los perros que abundan en cientos, ya no pueden abrir las bolsas que se ponen en estantes metálicos altos. Cada criollo y paisano tiene de uno a 8 perros por casa. En mi edificio hay 8 en el tercer piso y dos canivales en el primero. Son perros mal educados que ladran cuando pasa por afuera otro perro desconocido. En Berlin me comunica Alisa que los perros en la calle y en las casas "No ladran", son educados. Aquí la gente tiene perros y jamas, jamas los llevan a veterinarios, que los eduquen.

Palomas en bandadas surcan por docenas muchos lugares de la ciudad y no se chocan al volar, deben tener un sentido de guía que nadie ha descubierto. Pero, pero hay gavilanes negros y de cola roja, que se encargan de bajar la población dedicándose a saciar, con esas aves, sus sagrados alimentos.

Y las ardillas, que estoy seguro las han traído ex-profeso de Lima, para arruinar los jardines chaclacainos, están abundando. Y esas depredadoras no dejan anidar en los árboles, porque se comen los huevos y los pichones. Entonces muy pronto las especies que abundan acá desaparecerán. Y una especie de loros hermosos, que vuelan en bandadas chillando, también son víctimas de los halcones. Los he visto persiguiéndolos en el espacio. Es una visión fantástica, como los loros y palomas, huyen cambiando de rumbo, peor, la velocidad de las aves de rapiña es mas rápida y feroz. Y no podían faltar los gallinasos, que vuelan en pareja. Dicen los especialistas que son un modelo de apareamiento, nunca son infieles y viven con su pareja hasta la muerte.

Y apropósito nunca encuentras un ave muerta en el piso, deben tener sus cementerios exclusivos.

Todavía pasan a cualquier hora, gritando en parlantes inventados, motos con carretas, comprando fierro, vendiendo fruta, verduras y peces. También pasan con rondines los afiladores de cuchillos, y a las 5 de la tarde pasa el panadero, para el lonchecito. Y los heladeros con sus estridentes cornetas, se reúnen en la Plaza de Armas, que siempre esta con mucha gente y ellos tienen muchas opciones. Los sábados y los domingos, dos estantes con libros "bambas" se colocan en una esquina de la Plaza mayor, y son visitados por muchos lectores y traen los títulos de moda.

La plaza de armas o plaza mayor, está rodeada de varios cafés simpáticos con vista a la calle, donde puedes consumir batidos, infusiones, cafées, sanguches de toda variedad. Hay cinco chifas tres restaurantes arequipeños, otros de comida criolla que ofrecen menúes entre ocho y diez soles. Peluquerias, bazares y tiendas de ropa. Dos grandes mercados, Metro y Vea, ferreterias y varios negocios con materiales de construcción.

Hay sesentaiseis órdenes religiosas posesionadas en casonas envidiables, que les han donado los viejos ricos que se fueron al mas allá, o han sido compradas por ellas. Hay una parroquia muy bella dedicada a la Virgen Misericordiosa, con misas los sábados y domingos.

Muchos colegios algunos de ordenes religiosas para jóvenes y niñas. No hay taxis, pero hay una hemorragia de mototaxis, que te transportan por la red de calles. 

Los buses, los colectivos parten de Chosica.

Chaclacayo cuya traducción aymara es Chacla que significa cañaverales. Estoy haciendo una investigación sobre los orígenes aymara e inca de Chaclacayo porque hay muchas huacas en sus cerros.

Nos atraviesa una red ferrocarrilera, que antes perteneció al Perú y a los peruanos, que nos íbamos a Huancayo.

El Ferrocarrril Central del Perú, ya no lo es, gracias a que un señor apellidado Olaechea, se ha hecho cargo y dueño de la Empresa. Hoy el ferrocarril de todos los peruanos pagado por el estado peruano a Meighs, quien lo convirtió en el ferrocarril mas alto del mundo, donde viajabamos miles de miles de turistas que enriquecieron el erario nacional, y que fue transporte de miles de peruanos que sacaban sus mercaderías de sus lejanos pueblos, como vegetales, granos, cuyes, aves y ricos quesos y calentitos panes y muchos productos de panllevar que alimentaban a la ciudad de Lima y a otras ciudades aledañas. Nunca mas. gracias a que el señor Olaechea ha alquilado a los mineros, los mas ricos del Perú, para que transporten sus minerales de Huancayo, Cerro de Pasco hasta el Callao. Los ferrocarriles, que pasan jalando de 45 a 60 vagones tres a cinco veces en el día y la noche, no nos dejan dormir por sus bocinas escandalosas que tocan en plenas ciudades. El señor Olaechea, nos "ha permitido viajar en nuestro ferrocarril" una vez al mes, cobrándonos precios exorbitantes, arguyendo que el pasaje de antes era oneroso para el estado, y ahora él se divierte con nuestras heredades, como un millonario.

A él se debe que arrojados los que llenabamos el tren, hoy no tengamos en qué viajar, dando un giro dramático a todos los que viajamos en "buses de la muerte", en colectivos y en bangs o camionetas. Y ha permitido que la gran congestión de la carretera central, no permita que turistas nacionales y extranjeros, vengan a pasar los fines de semana y gozar de sol. Hay que procurar que ese señor Olaechea no se apropie de las playas de la Costa Verde, sino tampoco tendremos sol de verano en Lima.

Ojalá que alguien del gobierno lea esta protesta de todos los peruanos que vivimos entre Chaclacayo, Chosica y bellas ciudades mas arriba hasta Huancayo.

Mientras tanto Chaclacayo es una apacible ciudad rural, con parques, con calles llenas de árboles,que en las noches nos trasmite una paz, con gente simpática provinciana, que tiene sus casas prendidas en todos los cerros. Te cruzas con religiosas y religiosos con hábitos multicolores, y que rezan por ti, para que conozcas el cielo y no el infierno, donde deberías ir.

Regresar al pasado para vivir el futuro sanamente

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